Dolor Cervical y de Hombro: Recupera tu movilidad

¿Qué es el dolor cervical?

El dolor cervical es el dolor localizado en la zona del cuello, concretamente en las siete vértebras que forman la columna cervical. Es uno de los problemas musculoesqueléticos más frecuentes en la sociedad actual, estrechamente ligado al uso prolongado de pantallas, el trabajo sedentario y las posturas mantenidas durante horas. La zona cervical es una de las más móviles y expuestas de toda la columna vertebral, lo que la hace especialmente vulnerable a lesiones.

El dolor cervical puede presentarse de forma aguda, como ocurre con el clásico tortícolis, o de forma crónica cuando los síntomas persisten meses. En muchos casos no solo genera dolor local en el cuello sino que se irradia hacia los hombros, los brazos e incluso provoca cefaleas y mareos por cervicales, síntomas que a menudo se relacionan erróneamente con otros problemas de salud.

Síntomas cervicales

Los síntomas más frecuentes son dolor y rigidez en el cuello que limita los movimientos de rotación e inclinación, sensación de tensión o contractura en la musculatura del cuello y los trapecios, dolor que se irradia hacia los hombros o los brazos, cefaleas tensionales que parten de la base del cráneo, mareos o vértigos relacionados con la tensión muscular cervical y migrañas o dolor en la articulación temporomandibular. En casos de hernia cervical o compresión nerviosa pueden aparecer hormigueo, entumecimiento o pérdida de fuerza en los brazos y manos.

Causas cervicales

Las causas más frecuentes del dolor cervical incluyen las contracturas musculares, generalmente provocadas por la tensión mantenida, el sedentarismo o la falta de actividad física. También es común la presencia de hernias cervicales, que pueden comprimir las raíces nerviosas de la zona y generar dolor irradiado. A esto se suma el estrés y la tensión emocional, que suelen acumularse en la musculatura del cuello y los hombros, aumentando la rigidez y la sensación de dolor. Por último, los traumatismos, como el latigazo cervical tras un accidente de tráfico, representan otra causa habitual de este tipo de dolor. 

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¿Qué es el dolor de hombro?

El hombro es la articulación con mayor rango de movimiento de todo el cuerpo humano, lo que también la convierte en una de las más vulnerables a lesiones y sobrecargas. El dolor de hombro puede originarse en estructuras muy distintas como los tendones, los músculos, la bursa o la propia articulación, por lo que identificar correctamente la causa es fundamental para aplicar el tratamiento adecuado. 

Es muy frecuente que el dolor cervical y el dolor de hombro aparezcan juntos o se confundan entre sí, ya que comparten inervación y musculatura. Un problema cervical puede generar dolor referido en el hombro, y una lesión de hombro puede provocar tensión y dolor en la zona del cuello y los trapecios. 

Causas más frecuentes del dolor de hombro

Entre las patologías de hombro más habituales que tratamos en ERM destacan la tendinitis de hombro, que consiste en la inflamación de los tendones del manguito rotador por sobrecarga o movimientos repetitivos; la capsulitis adhesiva u hombro congelado, que provoca una pérdida progresiva y muy dolorosa de la movilidad; la calcificación de hombro, que aparece cuando se depositan cristales de calcio en los tendones; y la bursitis subacromial, que es la inflamación de la bolsa sinovial encargada de reducir la fricción en la articulación. A estas patologías se suman otras lesiones frecuentes como las luxaciones de hombro, en las que la cabeza del húmero se desplaza de su posición normal; las fracturas de húmero, habituales tras caídas o traumatismos directos; las prótesis de hombro, que requieren un proceso de rehabilitación específico tras la cirugía; y las lesiones acromioclaviculares, que afectan a la articulación entre la clavícula y el acromion, muy comunes en caídas sobre el hombro o traumatismos deportivos. 

Causas cervicales ¿Cómo tratamos el dolor cervical y de hombro?

En ERM Fisioterapia realizamos una valoración completa para determinar el origen exacto del problema. Dado que cervical y hombro están anatómicamente muy relacionados, frecuentemente abordamos ambas zonas de forma conjunta. Aplicamos terapia manual para recuperar la movilidad articular y reducir la presión sobre las raíces nerviosas, punción seca para liberar los puntos gatillo que irradian dolor hacia el brazo, diatermia especialmente útil en tendinitis, capsulitis y calcificaciones, y ejercicio terapéutico enfocado en fortalecer el manguito rotador y la musculatura estabilizadora del cuello para garantizar una recuperación duradera.

¿Cómo prevenir el dolor cervical y de hombro?

Realizar pausas activas cada hora para movilizar el cuello y los hombros, fortalecer regularmente la musculatura del cuello, trapecios y manguito rotador, y gestionar el estrés son las medidas más eficaces para prevenir estos problemas. Además de realizar ejercicio de fuerza para prevenir lesiones y dolor. En el caso del hombro, es especialmente importante no forzar movimientos por encima de la cabeza si ya existe dolor y consultar a un fisioterapeuta ante los primeros síntomas para evitar que el problema se cronifique. 

¿Cuándo consultar a un fisioterapeuta?

Si el dolor en el cuello o el hombro no mejora en unos días, si aparecen síntomas como mareos, hormigueo en los brazos, pérdida de fuerza o dificultad para mover el brazo, o si el dolor nocturno interfiere con tu descanso, es el momento de consultar. Tratar el problema a tiempo evita que se cronifique y reduce significativamente el tiempo de recuperación. 
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